domingo, 3 de junio de 2007

20 años y tan poco sanguchito

Mi vieja lee cierto diario de los llamados "nacionales" prácticamente desde que salió, hace ya 20 años y algunos días. Cosas del destino, contra lo que mi familia esperaba, me dediqué al periodismo. Cosas del destino, hoy soy pasante en ese mismo diario. Llevo un mes, y hace unos días (el miércoles a la noche) fue la fiesta de aniversario del periódico.

Y fui. Con una entrada recibida unas horas antes (entrada que finalmente no hubiera hecho falta, porque en La Trastienda, donde se realizó, ni las pidieron). Con algunos compañeros, con mucha curiosidad.

La pasé bien, debo decirlo. Pero básicamente porque mucha gente le puso bastante onda. Pero hubo algunos baches que merecen ser agenciados a la columna del "debe" de la gente de administración que estuvo a cargo de organizar la juerga.

Veamos:

* Victor Heredia cantando Sobreviviendo. Todo bien, Victor, sos groso, posta. Pero Sobreviviendo nos queda un poco viejos, y es atemporal con la aparente bonanza económica que atraviesa el diario.

* El servicio de lunch. Hoy tuve un cumpleaños y tenía mejor catering. Posta. Y eso que los dulces los hizo la cumpleañera y los saladitos una amiga suya. Pero le pasaron el trapo. Eramos unos 30 y probablemente había una cantidad de comida similar a la que había el miércoles (que éramos unos 300). Punto flojo.

* El vino era bueno. Sí, pero en vasitos de plástico. Impresentable.

* El DJ merece el paredón. Una fiesta sin que pasen "Gitana", de los Cadillacs, no es fiesta. Y si de todas las versiones que hay de Sweet Dreams, elegís esa... mejor pedime la que tengo en el repro de mp3, que tiene los bajos a full y te pone re pilas (por cierto, Sweet Dreams compuso el 90% de todo el set ochentoso). Y no: bajo ningún motivo pongas Palito Ortega, de veras.

* El cierre. 3.05 a.m. prendieron las luces y apagaron la música. En el aire quedó la frase de una ex pasante que dijo "ah, no, si van a pasar lentos, yo me quedo hasta que pasen el último". Y ese fue el último. El único, también.

Puntos altos:

* La gente. En general, muy buena onda. Y sirvió para poder acercarme a un poco a algunos compañeros/as que, por laburar en otras secciones, no tenía mayor trato.

* Rataplán, la banda de percusión que, por lo que me chusmearon, es de la hija de León Gieco (que también estaba presente), me encantó. Ah, y la hija de León Gieco tiene una sonrisa celestial. Una pena (para ella), porque en este momento hay otra sonrisa que me gusta más.

* Los Duravit. Banda de covers de los Beatles. Tocan bien. Posta. El único problema es que -citando a mi editor- son culpógenos, y les da vergüenza hacer covers de los rock 'n rolls más clásicos, así que se despachan cun los temas más bravos y menos bailables. Una pena, les tendrían que haber avisado que era una fiesta y no un concurso de talento. Anyway, thumbs up.

* Ver a un par de compañeros de sección bailando, cuando jamás los hubiera imaginado. Impagable. Copado. Lamento no haber llevado la cámara de fotos.

* Ninguna autoridad del medio dio ningún discurso latoso. Uno esperaría que en una ocasión así el director se parara a dar unos 10' de palabras más o menos bien hilvanadas (a una altura de la fiesta en que el alcohol ya debía haber hecho su parte). Pero no. Sinceramente, yo cambiaría este punto por un buen dj. Pero todo no se puede en la vida.

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